sábado, 12 de diciembre de 2009
viernes, 6 de noviembre de 2009
La obra de Rulo

Estos son sólo unos ejemplo de la obra de mi sobrino Raúl Hernández Andujo. En la familia lo conocemos como Rulo y es un artista extraordinario. Cada vez que reviso su trabajo me sorprende con algo nuevo, difícil de explicar, pero de una sencillez que llega a explicar sus sentimientos y se reinterpretan los propios. Espero que disfruten su trabajo de la misma forma en que yo lo disfruto.
lunes, 3 de agosto de 2009
una frase, una imagen V


Juan Pablo II y Antonio Machado son los autores de el texto de estas dos imágenes elaboradas por Oscar Rodríguez,
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Teoría de la Imagen,
ULSA Chihuahua
lunes, 27 de julio de 2009
Una frase, una imagen III


Gabriela Contreras interpretó de esta manera una frase de la Madre Teresa de Calcuta y un poema del Padre Alberto Hurtado S. J.
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domingo, 26 de julio de 2009
Una frase, una imagen I


En el semestre agosto-diciembre, el trabajo final de mis alumnos de Teoría de la Imagen fue sencillo: yo les daba una frase y un poema y ellos tenían que visualizarla. Los resultados fueron sorprendentes y aquí les muestro algunos ejemplos:
Primero el trabajo de Alberto Medina
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viernes, 17 de julio de 2009
Lucía
Este es otro ejemplo de lo que hicieron mis alumnos en 2007. En esta ocasión es "Lucía", de Joan Manuel Serrat, en versión de Rosario. Los autores son Alfredo Molina y Miguel Andujo.
Chihuahua: No hago otra cosa que pensar en ti
Este video pertenece a dos alumnas (Georgina González y Pamela González) de la carrera de Comunicación Organizacional de la Universidad La Salle Chihuahua. Es el producto final de la clase de Teoría de la Imagen. La tarea era "sencilla": visualizar una canción de Joan Manuel Serrat.
miércoles, 15 de julio de 2009
Voto botado
Como mencioné en envío anterior, una de mis intenciones de participar en las elecciones para diputados federales el pasado 5 de julio fue conocer el comportamiento del voto nulo. En la casilla en la que me tocó estar como representante de partido, se capturaron un total de 47 votos nulos, lo que representó un 12.60% de los votos emitidos, muy por arriba del PVE (5.90%), del PRD (2.14%) y de los partidos llamados “pequeños”.
Al hacer una comparación con los resultados estatales y nacionales, el porcentaje de votos nulos fue mayor en la casilla que estuve presente. A nivel estatal el porcentaje de votos nulos fue de 7.47 y a nivel nacional de 5.39; aproximadamente, cinco y 12 puntos por debajo de la casilla en la que estuve presente. La diferencia es significativa.
Esta diferencia pudo ser por varios factores. En la casilla en que estuve de representante de partido pertenece a un sector conservador de la población, en donde tradicionalmente el PAN arrasaba en la votaciones y en esta ocasión solamente aventajó al PRI con aproximadamente un 14%. Por algunos comentarios (informales y no confirmados), me decían que normalmente es este sector el PAN obtenía más del 60% de los votos y en estas elecciones no alcanzó ni el 50%. Si se suman los votos nulos a los votos del PAN, este partido hubiera llegado casi al 60% de los votos.
Cuantitativamente hablando, se puede pensar que el voto nulo, al menos en esta casilla, perjudicó al PAN.
Cualitativamente hablando, es decir, al hacer un análisis de los mensajes anotados en los votos nulificados, ninguno de ellos traía un mensaje en contra del gobierno federal o estatal. La inconformidad con los poderes ejecutivos, tanto federales, estatales o municipales no se dejaron ver. La inconformidad general fue en contra de los políticos, sin mención de algún partido político o gobierno.
La gran mayoría de los votos anulados fueron cuando las boletas venían cruzadas o con la palabra NULO. Pero pudieron leerse algunas otros mensajes, que iban desde el simple CULEROS, hasta más pensados y analizados: “Al hacer nulo mi voto, deseo expresar mi más ardiente deseo que los políticos se salgan de los niveles ordinarios de conciencia y se pongan a amar y servir verdaderamente a nuestro México”.
Algunos otros mensajes:
• Bola de ratas
• Ineptos
• Partidocracia
• Amor por México
Otros votos fueron anulados por emitirse a personajes de la cultura popular. Hubo un voto para Estetoscopio Medina Cháirez y otro para el Chapulín Colorado. Todo el folklor presente.
Sería muy triste que este movimiento del voto nulo quedara a nivel anecdótico. Los partidos políticos deben cuestionarse realmente cual es el papel. La cámara de diputados debe de convertirse en el sistema legislativo que debe de ser y no el trampolín para que los partidos políticos busquen el poder ejecutivo, que parece ser que es lo único que les importa.
También deben de cuestionarse seriamente las leyes con respecto al uso de medios masivos de información. Si bien es cierto que dejan abiertos los medios a todo mundo puede ocasionar que nos lleve al sistema de “quién paga habla”, tampoco pueden cerrarse los canales de libre expresión y encontrar medios para dar a conocer su mensaje. Los medios masivos deben regularse; sí, ese es un hecho indiscutible, pero hay que tener cuidado en poner mordazas.
En esta ocasión hubo una manifestación a través del voto nulo. Se debe analizar es en contra de un sistema democrático y obsoleto, o hacia unos partidos que aún no han entendido lo que es verdaderamente un sistema democrático y aprendan a intercambiar ideas llegar a consensos maduros.
Todavía falta camino por recorrer y ponernos a amar y servir verdaderamente a nuestro México.
He dicho.
Al hacer una comparación con los resultados estatales y nacionales, el porcentaje de votos nulos fue mayor en la casilla que estuve presente. A nivel estatal el porcentaje de votos nulos fue de 7.47 y a nivel nacional de 5.39; aproximadamente, cinco y 12 puntos por debajo de la casilla en la que estuve presente. La diferencia es significativa.
Esta diferencia pudo ser por varios factores. En la casilla en que estuve de representante de partido pertenece a un sector conservador de la población, en donde tradicionalmente el PAN arrasaba en la votaciones y en esta ocasión solamente aventajó al PRI con aproximadamente un 14%. Por algunos comentarios (informales y no confirmados), me decían que normalmente es este sector el PAN obtenía más del 60% de los votos y en estas elecciones no alcanzó ni el 50%. Si se suman los votos nulos a los votos del PAN, este partido hubiera llegado casi al 60% de los votos.
Cuantitativamente hablando, se puede pensar que el voto nulo, al menos en esta casilla, perjudicó al PAN.
Cualitativamente hablando, es decir, al hacer un análisis de los mensajes anotados en los votos nulificados, ninguno de ellos traía un mensaje en contra del gobierno federal o estatal. La inconformidad con los poderes ejecutivos, tanto federales, estatales o municipales no se dejaron ver. La inconformidad general fue en contra de los políticos, sin mención de algún partido político o gobierno.
La gran mayoría de los votos anulados fueron cuando las boletas venían cruzadas o con la palabra NULO. Pero pudieron leerse algunas otros mensajes, que iban desde el simple CULEROS, hasta más pensados y analizados: “Al hacer nulo mi voto, deseo expresar mi más ardiente deseo que los políticos se salgan de los niveles ordinarios de conciencia y se pongan a amar y servir verdaderamente a nuestro México”.
Algunos otros mensajes:
• Bola de ratas
• Ineptos
• Partidocracia
• Amor por México
Otros votos fueron anulados por emitirse a personajes de la cultura popular. Hubo un voto para Estetoscopio Medina Cháirez y otro para el Chapulín Colorado. Todo el folklor presente.
Sería muy triste que este movimiento del voto nulo quedara a nivel anecdótico. Los partidos políticos deben cuestionarse realmente cual es el papel. La cámara de diputados debe de convertirse en el sistema legislativo que debe de ser y no el trampolín para que los partidos políticos busquen el poder ejecutivo, que parece ser que es lo único que les importa.
También deben de cuestionarse seriamente las leyes con respecto al uso de medios masivos de información. Si bien es cierto que dejan abiertos los medios a todo mundo puede ocasionar que nos lleve al sistema de “quién paga habla”, tampoco pueden cerrarse los canales de libre expresión y encontrar medios para dar a conocer su mensaje. Los medios masivos deben regularse; sí, ese es un hecho indiscutible, pero hay que tener cuidado en poner mordazas.
En esta ocasión hubo una manifestación a través del voto nulo. Se debe analizar es en contra de un sistema democrático y obsoleto, o hacia unos partidos que aún no han entendido lo que es verdaderamente un sistema democrático y aprendan a intercambiar ideas llegar a consensos maduros.
Todavía falta camino por recorrer y ponernos a amar y servir verdaderamente a nuestro México.
He dicho.
miércoles, 8 de julio de 2009
Soy visible
Soy invisible...
Granos de arena perdido en el mar.
Soy invisible...
Al morir, el tiempo desdibujará mi imagen
Soy invisible...
Soy incapaz de reconocerme en el espejo
Soy invisible...
Ante mis propio ojos
Soy invisible
Soy yo...
Grano de arena que hace la playa.
Soy visible...
Al morir, mi obra será mi imagen
Soy visible...
Me conozco y reconozco en el espejo
Soy visible...
Ante mí y los otros
Soy visible
Granos de arena perdido en el mar.
Soy invisible...
Al morir, el tiempo desdibujará mi imagen
Soy invisible...
Soy incapaz de reconocerme en el espejo
Soy invisible...
Ante mis propio ojos
Soy invisible
Soy yo...
Grano de arena que hace la playa.
Soy visible...
Al morir, mi obra será mi imagen
Soy visible...
Me conozco y reconozco en el espejo
Soy visible...
Ante mí y los otros
Soy visible
lunes, 6 de julio de 2009
De cómo participé en las elecciones federales del 5 de julio
El día de ayer, 5 de julio, vivimos una vez más el sufrimiento y aguante de elecciones en nuestro país. La verdad es que después de los cambios en la ley del IFE, la situación económica mundial, la influenza, la baja en el turismo, la mala actuación del Tri, la lucha contra el narcotráfico, los secuestros, la violencia y demás calamidades que han caído en México, pocas ganas quedaban de ir a votar y ver que pasaba en unas elecciones desangeladas y aburridas. Dude mucho en ir a votar, conocía poco de los candidatos y de sus propuestas. Las campañas que tuvimos que sufrir más parecían para presidente municipal de San Jujilmex del Alto, que de políticos encargados de hacer leyes y reformas estructurales del país.
Sin embargo, de pronto surgió algo que podía ser digno de analizar y observar: el voto nulo. El abstencionismo era algo que se esperaba; su comportamiento estaba definido y pronosticado. Se calculaba que sólo el 40% del padrón electoral iría a las urnas. Sin embargo, la campaña del voto nulo nunca se había presentado, por lo tanto se desconocían los posibles efectos de este “movimiento” ciudadano.
Si bien es cierto que el efecto de este voto nulo podría haberlo hecho una vez que hubieran dado a conocer los resultados, sólo tendría los datos cuantitativos, pero tener acceso a la información cualitativa iba a ser difícil, si no imposible.
Inscribirme como ciudadano observador era demasiado tarde, sólo me faltaba que algún partido se animara y me invitara a participar como representante. La oportunidad la pintan calva y como por arte de magia, una vecina me invitó a que ayudara en los comicios para diputado federal. Con cara de “les hago el favor”, acepté y puntual y estoicamente me chuté el curso de capacitación y la jornada de casi 12 horas el 5 de julio.
La experiencia valió la pena. Observé mucho, desde el comportamiento de los funcionarios de casilla, los representantes de los partidos, por supuesto, los votantes. Poco a poco iré incluyendo en este blog las experiencias, que espero que sirvan para darse una idea de lo que pasó más allá del conteo de votos y de anuncios de ganadores y perdedores.
Sin embargo, de pronto surgió algo que podía ser digno de analizar y observar: el voto nulo. El abstencionismo era algo que se esperaba; su comportamiento estaba definido y pronosticado. Se calculaba que sólo el 40% del padrón electoral iría a las urnas. Sin embargo, la campaña del voto nulo nunca se había presentado, por lo tanto se desconocían los posibles efectos de este “movimiento” ciudadano.
Si bien es cierto que el efecto de este voto nulo podría haberlo hecho una vez que hubieran dado a conocer los resultados, sólo tendría los datos cuantitativos, pero tener acceso a la información cualitativa iba a ser difícil, si no imposible.
Inscribirme como ciudadano observador era demasiado tarde, sólo me faltaba que algún partido se animara y me invitara a participar como representante. La oportunidad la pintan calva y como por arte de magia, una vecina me invitó a que ayudara en los comicios para diputado federal. Con cara de “les hago el favor”, acepté y puntual y estoicamente me chuté el curso de capacitación y la jornada de casi 12 horas el 5 de julio.
La experiencia valió la pena. Observé mucho, desde el comportamiento de los funcionarios de casilla, los representantes de los partidos, por supuesto, los votantes. Poco a poco iré incluyendo en este blog las experiencias, que espero que sirvan para darse una idea de lo que pasó más allá del conteo de votos y de anuncios de ganadores y perdedores.
sábado, 27 de junio de 2009
La más bella
Elsa era hermosa, realmente hermosa. No había nadie que se resistiera a su belleza. Por donde pasaba, su caminar atraía miradas. Era uno de esos casos extraños que atraía a todos, sin importar edad, sexo o condición social. Los niños la adoraban, los ancianos se sentían protegidos por ella. Todo hombre quisiera tenerla, aunque fuera por sólo un momento; no les importaba vera en compañía de otros hombres. En Elsa cabía perfectamente la frase de Milanés: “la prefiero compartida, antes de vaciar mi vida”.
¿Cuál era su atractivo? Nadie lo sabía. Su cuerpo pequeño era la envidia de altas y delgadas. Tampoco podía decirse que su cara fuera espectacular, pero todos buscaban sus besos y caricias, y ella se dejaba besar y acariciar por todos.
Elsa era la reina de las pasarelas. Empezó con pequeños concursos de belleza en su pequeña ciudad natal. Cuando recibió su primera banda que la acreditaba como la más hermosa, supo que tan solo era el principio de una larga lista de triunfos. Hizo todo lo posible por buscar nuevos horizontes, pero no tuvo que esforzarse mucho, pues más bien el horizonte la buscaba a ella.
Un concurso la llevó a otro concurso, hasta que la descubrió un cazador de talentos. Cuando Ricardo la vio supo que la quería, la amaba, no sólo como una mina de diamantes que significaba su belleza, sino como compañera para toda la vida.
Hizo todo lo posible por conquistarla. Los regalos nunca le faltaron a Elsa; las promesas de viajes por todo el mundo, una casa para ella sola, los mejores estilistas a sus pies, entrenadores particulares que le permitirían mantener sus encantos de por vida. Ni hablar de que los mejores diseñadores se pelearían por que Elsa utilizará sus creaciones. Por increíble que parezca, Elsa rechazaba la moda, su simpleza y sencillez era posiblemente uno de sus grandes atractivos.
La relación con Ricardo dio sus frutos. Ella tenía lo que quería: fama, comodidad,, lujos. Él contaba con la compañía fiel que siempre buscó; además, se llevaba buena parte del dinero que generaba Elsa como modelo y actriz. Sólo bastó encontrarle su primer anuncio de refrescos para que le llovieran los contratos. Primero anunciando toda clase de productos, ya fueran de belleza, limpieza o viajes; después, telenovelas y cine.
En ocasiones se sentía abrumada de tanta actividad. Aún cuando le gustaba la fama y el dinero, no había cosa que disfrutara más que quedarse en casa, tirada hasta tarde con Ricardo en la cama y holgazanear hasta que a él se le ocurriera salir a dar una vuelta por la ciudad.
A veces, Ricardo, sin avisarle ni pedirle opinión, llegaba con los boletos de avión para irse a pasar un fin de semana a una playa escondida; sólo ellos dos, a descansar del mundo de reflectores, pasarelas y periodistas. Esto es vida -pensaba Elsa- lejos de cualquier preocupación y horarios apretados.
Sin saber como, los contratos empezaron a escasear. Cada vez se espaciaban más las llamadas a escena. Los anuncios de comida dietética habían suplido a los de ejercicios o paquetes de viaje a Las Vegas. A Elsa no le preocupaba mucho; es más, daba gracias a esos largos periodos de descanso. Tampoco le importaba si lo que anunciaba era un nuevo champú que hacía ver su pelo más brilloso o si era una nueva colección de joyas.
Su única preocupación era que de pronto Ricardo empezó a representar a otros artistas. Estaba David, ese presumido que se ponía sus moños ante los reflectores; y que decir de Ana, que le tenían que llevar una cama especial para que descansara entre toma y toma. Paty era la peor de todas sus representadas. Se ponía tan furiosa que parecía que estaba a punto de darle la rabia y de morder si no le cumplían sus caprichos. No había nadie que se le acercaba si se encontraba de mal humor. Ricardo intentaba calmarla, pero no siempre con buenos resultados.
Si bien a Elsa le preocupaba que Ricardo atendiera a otros modelos, lo que a ella le interesaba era seguir siendo la dueña de la cama de Ricardo. En ocasiones le molestaba que se acercara a ella para acariciarla. Elsa le dirigía una mirada que, sin decir palabra, Ricardo sabía que significaba “Déjame en paz; hoy no tengo ganas”.
Su última aparición en público fue anunciando esa horrible comida. Por primera, y última vez, actuaba con Ricardo. Aún cuando el producto era horrible, modelar junto con Ricardo fue una bella despedida de los escenarios. En tan sólo 30 segundos, Elsa salía, comía croquetas en un plato y Ricardo decía “Con las croquetas Dog’s, Elsa produce eses más firmes y sin olor”.
Este fue su último trabajo. Elsa siguió siendo dueña de la cama de Ricardo, aún cuando él se dedicaba a entrenar y representar otros perros. Los dálmatas, pastores ingleses y fox terries no lograron quitar de su puesto a Elsa; ella tenía libre acceso a la casa, mientras que el resto de los perros esperaban impacientes en el patio para que alguien les llegara un plato de croquetas e hicieran eses fecales más firmes y sin olor. Ella siempre sería Elsa, la más bella.
¿Cuál era su atractivo? Nadie lo sabía. Su cuerpo pequeño era la envidia de altas y delgadas. Tampoco podía decirse que su cara fuera espectacular, pero todos buscaban sus besos y caricias, y ella se dejaba besar y acariciar por todos.
Elsa era la reina de las pasarelas. Empezó con pequeños concursos de belleza en su pequeña ciudad natal. Cuando recibió su primera banda que la acreditaba como la más hermosa, supo que tan solo era el principio de una larga lista de triunfos. Hizo todo lo posible por buscar nuevos horizontes, pero no tuvo que esforzarse mucho, pues más bien el horizonte la buscaba a ella.
Un concurso la llevó a otro concurso, hasta que la descubrió un cazador de talentos. Cuando Ricardo la vio supo que la quería, la amaba, no sólo como una mina de diamantes que significaba su belleza, sino como compañera para toda la vida.
Hizo todo lo posible por conquistarla. Los regalos nunca le faltaron a Elsa; las promesas de viajes por todo el mundo, una casa para ella sola, los mejores estilistas a sus pies, entrenadores particulares que le permitirían mantener sus encantos de por vida. Ni hablar de que los mejores diseñadores se pelearían por que Elsa utilizará sus creaciones. Por increíble que parezca, Elsa rechazaba la moda, su simpleza y sencillez era posiblemente uno de sus grandes atractivos.
La relación con Ricardo dio sus frutos. Ella tenía lo que quería: fama, comodidad,, lujos. Él contaba con la compañía fiel que siempre buscó; además, se llevaba buena parte del dinero que generaba Elsa como modelo y actriz. Sólo bastó encontrarle su primer anuncio de refrescos para que le llovieran los contratos. Primero anunciando toda clase de productos, ya fueran de belleza, limpieza o viajes; después, telenovelas y cine.
En ocasiones se sentía abrumada de tanta actividad. Aún cuando le gustaba la fama y el dinero, no había cosa que disfrutara más que quedarse en casa, tirada hasta tarde con Ricardo en la cama y holgazanear hasta que a él se le ocurriera salir a dar una vuelta por la ciudad.
A veces, Ricardo, sin avisarle ni pedirle opinión, llegaba con los boletos de avión para irse a pasar un fin de semana a una playa escondida; sólo ellos dos, a descansar del mundo de reflectores, pasarelas y periodistas. Esto es vida -pensaba Elsa- lejos de cualquier preocupación y horarios apretados.
Sin saber como, los contratos empezaron a escasear. Cada vez se espaciaban más las llamadas a escena. Los anuncios de comida dietética habían suplido a los de ejercicios o paquetes de viaje a Las Vegas. A Elsa no le preocupaba mucho; es más, daba gracias a esos largos periodos de descanso. Tampoco le importaba si lo que anunciaba era un nuevo champú que hacía ver su pelo más brilloso o si era una nueva colección de joyas.
Su única preocupación era que de pronto Ricardo empezó a representar a otros artistas. Estaba David, ese presumido que se ponía sus moños ante los reflectores; y que decir de Ana, que le tenían que llevar una cama especial para que descansara entre toma y toma. Paty era la peor de todas sus representadas. Se ponía tan furiosa que parecía que estaba a punto de darle la rabia y de morder si no le cumplían sus caprichos. No había nadie que se le acercaba si se encontraba de mal humor. Ricardo intentaba calmarla, pero no siempre con buenos resultados.
Si bien a Elsa le preocupaba que Ricardo atendiera a otros modelos, lo que a ella le interesaba era seguir siendo la dueña de la cama de Ricardo. En ocasiones le molestaba que se acercara a ella para acariciarla. Elsa le dirigía una mirada que, sin decir palabra, Ricardo sabía que significaba “Déjame en paz; hoy no tengo ganas”.
Su última aparición en público fue anunciando esa horrible comida. Por primera, y última vez, actuaba con Ricardo. Aún cuando el producto era horrible, modelar junto con Ricardo fue una bella despedida de los escenarios. En tan sólo 30 segundos, Elsa salía, comía croquetas en un plato y Ricardo decía “Con las croquetas Dog’s, Elsa produce eses más firmes y sin olor”.
Este fue su último trabajo. Elsa siguió siendo dueña de la cama de Ricardo, aún cuando él se dedicaba a entrenar y representar otros perros. Los dálmatas, pastores ingleses y fox terries no lograron quitar de su puesto a Elsa; ella tenía libre acceso a la casa, mientras que el resto de los perros esperaban impacientes en el patio para que alguien les llegara un plato de croquetas e hicieran eses fecales más firmes y sin olor. Ella siempre sería Elsa, la más bella.
viernes, 15 de mayo de 2009
Un viaje con jóvenes
Esta es una deuda que tenía con mis alumnos de la ULSA Chihuahua hace tiempo. En octubre de 2008 tuve la suerte de hacer un viaje a Santiago de Chile con siete alumnos de la universidad para asistir a un congreso de Comunicación Organizacional. Debo ser sincero, iba más a fuerzas que con ganas. Le había prometido a una de mis mejores alumnas que los acompañaría, y lo prometido es deuda. Fui.
Ya había tenido varias experiencias de llevar a jóvenes de viaje. La verdad es que no fueron buenas experiencias. Batallar para levantarlos, acostarlos, cuidar que no bebieran alcohol, estar atento a que no se me perdiera uno, oír sus quejas y chipilonerías, no me era atractivo.
Pero ahí va el idiota de Mario, arriba de un avión rumbo a Santiago de Chile con un grupo de jóvenes. Esta equivocado; terriblemente equivocado. Me tocó convivir con siete seres humanos fuera de serie, que me enseñaron lo que es el compañerismo, el respeto, el orden y la felicidad. Nunca vi a un grupo de jóvenes disfrutando tanto. Nunca se quejaron, disfrutaban cada momento como si fuera el último. Abrían los ojos azorados ante cualquier novedad, por simple que pareciera.
Cuando iban de compras, siempre pensaban en el hermano, en el amigo, en la novia, en el padre. Después compraron algo para ellos, pero siempre fue primero el otro. Como no voy agradecerles a estos jóvenes el haber comido un delicioso cangrejo en el mercado de Santiago. El cangrejo sabía a gloria, pero la compañía ERA la gloria.
Nos dejaron entrar al Palacio de la Moneda, aún cuando estaba cerrado. Pero ¿quién le iba negar la entrada a esos ojo de gato triste que pedían que los dejaran conocer donde había muerto Salvador Allende? Una sonrisa abre mil puertas, y los muchachos supieron utilizar esa sonrisa que les abrió puertas y corazones.
Nunca tuve que hablarles para levantarlos. A la hora señalada ya estaban desayunando. Tampoco tuve que corretearlos para que se nos fuéramos al hotel, ni rogarles que estuvieran a tiempo en las conferencias. Ahí estaban, unos medio dormidos, otros medio despiertos, pero presentes con una sonrisa que acababa con cualquier problema.
Lo mejor fue en Valparaíso y Viña del Mar. En la playa, con un mar frío que calaba los huesos, los muchachos se metieron al agua. No importaba el frío, no importaba mojarse la ropa, lo importante era ser felices. Me senté tranquilamente a observarlos y pedí perdón a Dios si alguna vez dude que la felicidad existiera. Ahí estaba presente, y multiplicada por siete. La presencia de Dios se sentía en cada uno de estos jóvenes que me enseñaron que todavía se podía disfrutar de la vida sin alcohol, drogas ni sexo. Que maravilla.
El guía de turistas que nos daba el recorrido por Viña del Mar y Valparaíso me pedía que nos fuéramos, pues no íbamos a alcanzar a ver todo. Pero, ¿a quién le importa un museo o una casa vieja o la historia de un general que ganó mil batallas cuando la felicidad de disfrutar al amigo se sobrepone a cualquier cuadro o monumento?
Hace tiempo había perdido la fe en los jóvenes; sentía que mi lucha por educarlos era inútil, que este mundo individualista y consumista me estaba ganando la batalla. Que equivocado estaba. Me dieron una enorme lección y me permitieron volverme a sentir joven.
Me tome con ellos unos piscos chilenos y dijimos salud cantando canciones mexicanas en un barrio de Santiago.
Les sigo dando clases a estos jóvenes y espero cada tercer día como niño que espera la Navidad. Sé que me voy a encontrar con ellos, con sus sonrisas, con sus deseos de aprender, de conocer, de vivir.
Hubo algunos que no pudieron acompañarnos en el viaje. Se quedaron aquí en Chihuahua, pero iban en nuestros corazones y compartieron con nosotros la deliciosa comida chilena, los increíbles paseos por el mar, los piscos con los que brindamos a las dos de la mañana en un bar cantando karaoke.
Cuando regresamos, al llegar al aeropuerto de Chihuahua, una madre de familia me dijo que si había llegado cansado y si ya quería deshacerme de los muchachos. ¡Jamás! Fue una experiencia increíble, que me devolvió la fe en estas nuevas generaciones que lograrán lo que nosotros no pudimos hacer. Por supuesto que repetiría la experiencia; con jóvenes como éstos voy a donde sea.
Gaby, Marcela, Jazmín, Borre, Liliana, Pamela, Georgina, gracias, muchas gracias.
jueves, 14 de mayo de 2009
De noticias a noticias
La notica del día de ayer, 14 de mayo, no fue la influenza, tampoco el número de decapitados, menos las narcomantas. No hubo, tampoco, secuestros ni asaltos. Mucho menos pudimos leer sobre la última actuación del tri; la derrota de los Pumas apenas se comentó entre sus fanáticos.
La noticia fue las declaraciones de Miguel de la Madrid sobre su predecesor Carlos Salinas de Gortari. Dijo que había sido corrupto, que se había robado la famosa partida secreta, que sus hermanos estuvieron ligados al narcotráfico y al abuso del poder… Nada nuevo bajo el sol. Luis Téllez Kuenzler tuvo que renunciar a la Secretaría de Comunicaciones por unas conversaciones telefónicas en las que comentaba lo mismo.
Si la corrupción del sexenio de Salinas es algo conocido y analizado por más de 15 años, ahora resulta que es noticia. Creo que se deben analizar varios puntos.
Primero. Quién lo dijo. Un ex-presidente que sabe como se manejan las cosas. Eso sí es noticia. Miguel de la Madrid rompió el silencio y a sus casi 75 años decide hablar sobre su predecesor. El Lic. De la Madrid se había caracterizado por su mesura. Al terminar su sexenio no dio escándalos ni declaraciones que pusieran a temblar al mundo político mexicano. A su edad, de pronto extrañó los reflectores, el micrófono y la adulación. Necesitaba volver a salir, a presentarse y decir algo, lo que fuera. Parece ser que tampoco tuvo a alguien que lo protegiera, un familiar y un amigo que no lo dejara sólo e indefenso ante las garras de los medios. Ayer leí las declaraciones de n hombre solo, que extrañaba el poder y los reflectores.
Segundo: Quién hizo la entrevista. Carmen Aristegui, una periodista reconocida y acreditada como honesta y en franca oposición a los gobiernos foxistas y calderonistas. Admiro a Arestegui, siempre la he considerado una mujer valiente con reportajes y entrevistas que van al fondo del problema. Sin embargo, en esta ocasión me sorprende la falta de ética periodística al realizar la entrevista a De la Madrid. El ex-presidente responde con monosílabos, con una dicción difícil de comprender. La periodista utiliza vilmente a un hombre de edad avanzada, que obviamente no estaba en su mejor momento, ni físico ni intelectual. De la Madrid contestó lo que Carmen Aristegui quiso. Puso palabras de ella en la boca del ex-mandatario. La transcripción de la entrevista que presentó el diario Reforma así parece:
CA: ¿De qué tamaño fue aquella partida secreta en relación a lo que usted ejerció? ¿Cinco veces, diez veces, cien veces?
CA: ¿Cómo abusó Salinas de esa partida secreta?, porque era mucho más grande que la que usted ejerció.
MM: Ampliamente.
CA: ¿De qué tamaño fue aquella partida secreta en relación a lo que usted ejerció? ¿Cinco veces, diez veces, cien veces?
MM: Por ahí
CA: ¿Cien veces?
MM: Sí
CA: ¿Y el dinero usado hacia dónde fue?
MM: Por ahí anda.
CA: Hace algunas semanas se armó el audioescándalo con Luis Téllez, porque se registró su voz que decía 'se robó la mitad de la cuenta secreta', ¿usted cree que se robó la mitad?
MM: Sí, es posible.
CA: ¿O completa?
MM: No
CA: ¿Pero la mitad sí?
MM: Sí
CA: ¿Cómo puede un Presidente robarse la mitad de la partida secreta?
MM: Pues porque es secreta.
CA: ¿Y sí lo hizo Salinas?
MM: Sí
CA: ¿El propio Salinas a través de sus hermanos?
MM: Es posible.
CA: En términos prácticos ¿cómo se usa la partida secreta?, ¿cómo está en el escritorio de un Presidente?, ¿y cómo un Presidente como Salinas se pueden robar la mitad de la partida secreta? ¿hacen cheques?
MM: Sí, y porque no había justificación de lo que se erogaba de esa partida. Por eso se llamaba secreta.
CA: De ahí la fortuna de Carlos Salinas
MM: Es posible.
En esta pequeñísima muestra de la entrevista, Carmen Arestegui pronuncia 148 palabras y De la Madrid responde sólo con 40. La respuesta más extensa del ex-mandatario es de sólo 19 palabras, ante una pregunta de 34. Aquí vale la pena preguntarse que tan ético es valerse de un adulto mayor para obtener una “noticia”. Me extraña de Carmen Aristegui, siempre la he considerado como una periodista capaz de hacer a un lado su ideología política para formar opinión entre sus seguidores. Entiendo que vivimos en un país deseoso de noticias. Tantos años viviendo sólo con la información gubernamental, de pronto se nos permite hablar de todo (o casi de todo), es como si a un niño que se le prohíben los dulces, de pronto lo sueltan en una heladería le decimos “prueba lo que quieras”. Tenemos que madurar como mexicanos, tanto los periodistas como los lectores. Ni creer todo lo que nos dicen, ni decir todo lo que creemos.
Tercero: Cuándo se dijo. En el momento de las próximas elecciones para diputados federales. La nota de Aristegui parece que fue hecha por encargo de Germán Martínez. ¿A quién le hace bien esta noticia? Obviamente el PRI sería el gran perdedor. Los últimos meses hemos vivido una lucha de declaraciones entre Germán Martínez y Beatriz Paredes; después de varios rauds, de golpes bajos, algunas caídas y levantadas, la pelea termina por decisión. Como gran referee, Carmen Arestegui levanta la mano de Germán y dice: “El ganadoooor de esta peleaaaaa, por decisión unánimeeeeeeeee…. El PAN!!!!!”
Conociendo la trayectoria de Carmen Aristegui no creo que ésta sea la mejor explicación. Nunca ha sido adepta al PAN y mucho menos a Germán Martínez. Lo más probable es que quiso ayudar a López Obrador. Cree que si derriba al PRI se quita un obstáculo de encima y ya no tendrá que meterse entre las patas de los dos grandes peleadores. Ahora si el PEJE tiene las puertas para irse contra un PAN dividido y medio maltrecho en su lucha contra el PRI. Ya le dio el toque de gracia al PRI, ahora si puede enfocar todas sus energías en contra de gobierno federal y del PAN.
Si bien es cierto que siempre hay que perseguir la noticia, también es cierto que no es ético valerse de personas que no están en la mejor disposición física y mental para hacer declaraciones. La entrevista está manipulada, tendenciosa.
Recuerdo que hace algunos años, cuando contendían por la gubernatura del estado Francisco Barrio y Fernando Baeza, transmitieron una entrevista a Don Francisco R. Almada. En esa época, el historiador y ex-gobernador chihuahuense tenía 90 años, la entrevista tuvo que ser transmitida con subtítulos, dado que ya se le entendía poco a Don Francisco. Al igual que el trabajo de Arestegui, se manipuló la entrevista y se le dio la interpretación que el momento político ameritaba.
De la misma forma en que se protege a los niños de los medios manipuladores, de igual forma debería de protegerse a los adultos mayores de esta desmedida avaricia de los medios rastreadores de la noticia. Algún día… algún día.
La noticia fue las declaraciones de Miguel de la Madrid sobre su predecesor Carlos Salinas de Gortari. Dijo que había sido corrupto, que se había robado la famosa partida secreta, que sus hermanos estuvieron ligados al narcotráfico y al abuso del poder… Nada nuevo bajo el sol. Luis Téllez Kuenzler tuvo que renunciar a la Secretaría de Comunicaciones por unas conversaciones telefónicas en las que comentaba lo mismo.
Si la corrupción del sexenio de Salinas es algo conocido y analizado por más de 15 años, ahora resulta que es noticia. Creo que se deben analizar varios puntos.
Primero. Quién lo dijo. Un ex-presidente que sabe como se manejan las cosas. Eso sí es noticia. Miguel de la Madrid rompió el silencio y a sus casi 75 años decide hablar sobre su predecesor. El Lic. De la Madrid se había caracterizado por su mesura. Al terminar su sexenio no dio escándalos ni declaraciones que pusieran a temblar al mundo político mexicano. A su edad, de pronto extrañó los reflectores, el micrófono y la adulación. Necesitaba volver a salir, a presentarse y decir algo, lo que fuera. Parece ser que tampoco tuvo a alguien que lo protegiera, un familiar y un amigo que no lo dejara sólo e indefenso ante las garras de los medios. Ayer leí las declaraciones de n hombre solo, que extrañaba el poder y los reflectores.
Segundo: Quién hizo la entrevista. Carmen Aristegui, una periodista reconocida y acreditada como honesta y en franca oposición a los gobiernos foxistas y calderonistas. Admiro a Arestegui, siempre la he considerado una mujer valiente con reportajes y entrevistas que van al fondo del problema. Sin embargo, en esta ocasión me sorprende la falta de ética periodística al realizar la entrevista a De la Madrid. El ex-presidente responde con monosílabos, con una dicción difícil de comprender. La periodista utiliza vilmente a un hombre de edad avanzada, que obviamente no estaba en su mejor momento, ni físico ni intelectual. De la Madrid contestó lo que Carmen Aristegui quiso. Puso palabras de ella en la boca del ex-mandatario. La transcripción de la entrevista que presentó el diario Reforma así parece:
CA: ¿De qué tamaño fue aquella partida secreta en relación a lo que usted ejerció? ¿Cinco veces, diez veces, cien veces?
CA: ¿Cómo abusó Salinas de esa partida secreta?, porque era mucho más grande que la que usted ejerció.
MM: Ampliamente.
CA: ¿De qué tamaño fue aquella partida secreta en relación a lo que usted ejerció? ¿Cinco veces, diez veces, cien veces?
MM: Por ahí
CA: ¿Cien veces?
MM: Sí
CA: ¿Y el dinero usado hacia dónde fue?
MM: Por ahí anda.
CA: Hace algunas semanas se armó el audioescándalo con Luis Téllez, porque se registró su voz que decía 'se robó la mitad de la cuenta secreta', ¿usted cree que se robó la mitad?
MM: Sí, es posible.
CA: ¿O completa?
MM: No
CA: ¿Pero la mitad sí?
MM: Sí
CA: ¿Cómo puede un Presidente robarse la mitad de la partida secreta?
MM: Pues porque es secreta.
CA: ¿Y sí lo hizo Salinas?
MM: Sí
CA: ¿El propio Salinas a través de sus hermanos?
MM: Es posible.
CA: En términos prácticos ¿cómo se usa la partida secreta?, ¿cómo está en el escritorio de un Presidente?, ¿y cómo un Presidente como Salinas se pueden robar la mitad de la partida secreta? ¿hacen cheques?
MM: Sí, y porque no había justificación de lo que se erogaba de esa partida. Por eso se llamaba secreta.
CA: De ahí la fortuna de Carlos Salinas
MM: Es posible.
En esta pequeñísima muestra de la entrevista, Carmen Arestegui pronuncia 148 palabras y De la Madrid responde sólo con 40. La respuesta más extensa del ex-mandatario es de sólo 19 palabras, ante una pregunta de 34. Aquí vale la pena preguntarse que tan ético es valerse de un adulto mayor para obtener una “noticia”. Me extraña de Carmen Aristegui, siempre la he considerado como una periodista capaz de hacer a un lado su ideología política para formar opinión entre sus seguidores. Entiendo que vivimos en un país deseoso de noticias. Tantos años viviendo sólo con la información gubernamental, de pronto se nos permite hablar de todo (o casi de todo), es como si a un niño que se le prohíben los dulces, de pronto lo sueltan en una heladería le decimos “prueba lo que quieras”. Tenemos que madurar como mexicanos, tanto los periodistas como los lectores. Ni creer todo lo que nos dicen, ni decir todo lo que creemos.
Tercero: Cuándo se dijo. En el momento de las próximas elecciones para diputados federales. La nota de Aristegui parece que fue hecha por encargo de Germán Martínez. ¿A quién le hace bien esta noticia? Obviamente el PRI sería el gran perdedor. Los últimos meses hemos vivido una lucha de declaraciones entre Germán Martínez y Beatriz Paredes; después de varios rauds, de golpes bajos, algunas caídas y levantadas, la pelea termina por decisión. Como gran referee, Carmen Arestegui levanta la mano de Germán y dice: “El ganadoooor de esta peleaaaaa, por decisión unánimeeeeeeeee…. El PAN!!!!!”
Conociendo la trayectoria de Carmen Aristegui no creo que ésta sea la mejor explicación. Nunca ha sido adepta al PAN y mucho menos a Germán Martínez. Lo más probable es que quiso ayudar a López Obrador. Cree que si derriba al PRI se quita un obstáculo de encima y ya no tendrá que meterse entre las patas de los dos grandes peleadores. Ahora si el PEJE tiene las puertas para irse contra un PAN dividido y medio maltrecho en su lucha contra el PRI. Ya le dio el toque de gracia al PRI, ahora si puede enfocar todas sus energías en contra de gobierno federal y del PAN.
Si bien es cierto que siempre hay que perseguir la noticia, también es cierto que no es ético valerse de personas que no están en la mejor disposición física y mental para hacer declaraciones. La entrevista está manipulada, tendenciosa.
Recuerdo que hace algunos años, cuando contendían por la gubernatura del estado Francisco Barrio y Fernando Baeza, transmitieron una entrevista a Don Francisco R. Almada. En esa época, el historiador y ex-gobernador chihuahuense tenía 90 años, la entrevista tuvo que ser transmitida con subtítulos, dado que ya se le entendía poco a Don Francisco. Al igual que el trabajo de Arestegui, se manipuló la entrevista y se le dio la interpretación que el momento político ameritaba.
De la misma forma en que se protege a los niños de los medios manipuladores, de igual forma debería de protegerse a los adultos mayores de esta desmedida avaricia de los medios rastreadores de la noticia. Algún día… algún día.
miércoles, 1 de abril de 2009
De las marchas por la Paz
Nuevamente me ha llegado una invitación a una marcha por la paz. Una más que constantemente se realiza en todas las ciudades de México. No tengo nada contra de las marchas pro paz; al cotrario creo que son beneficiosas ya que elevan la moral de la ciudadanía y uno siente que ya se aportó un granito de arena para solucionar el problema de violencia que sufrimos en nuestra comunidad.
Sin embargo, también creo que se han convertido en marchas donde el mensaje se distorsiona y su efecto es poco. En ocasiones, estas marchas se convierten en purgas de conciencia y tiene el mismo resultado que los regalos y colectas que hacemos en Navidad para los niños desamparados. Una vez, platicando con la Madre Reynoso (quién dirigió hasta su muerte la Granja Hogar para Niños, aquí en Chihuahua) me dijo que el comportamiento humano era extraño. Durante todo el año, recibía pocos donativos para sostener a los más de cien hijos que tenía (siempre decía MIS HIJOS, nunca MIS HÉRFANOS o MIS NIÑOS). Sin embargo, en Navidad le llovían las ayudas de dulces, regalos y piñatas. Parece que la gente cree que sólo en Navidad se tiene el derecho a ser feliz y a comer.
Por eso yo me preguntó ¿qué significan estás marchas por la paz? ¿Simples lavados de conciencia? O bien, ¿qué pedimos en estas marchas? ¿Paz para los otros o déjenos en paz? La paz no se pide, se da. La paz no es un derecho, es una obligación. Cuando platico con mis alumnos, su preocupación es que sus padres ya no los dejan salir tan tarde; que no pueden irse de antro y llegar a la hora que se les antoje; que ya no pueden tomar en el carro porque los soldados andan cerca. En resumen, buscamos que nos dejen en paz, para poder nosotros ser violentos.
Las marchas por la paz deben de ser a diario. Cuando me levanto y voy al trabajo, debo hacer una marcha por la paz; cuando llego a comer a casa, debo hacer una marcha por la paz; cuando doy mis clases, debo hacerlo marchando por la paz; cuando entro al cine, debo de dar paz; todo movimiento, acción o conducta debe ser una marcha por la paz, por la tolerancia, por el otro. No podemos exigir paz, cuando somos incapaces de dar paz.
En otra conversación con la Madre Reynoso (siempre fue un placer hablar con ella, bastaban tres palabras para sentirse uno en paz) me decía que el ser humano hace leyes y leyes y más leyes y el mundo seguía igual, cuando Cristo nos dejó tan solo dos mandamientos que si los cumpliéramos al pie de la letra no se necesitarían más leyes que nadie cumple. Jesús lo dejó bien claro: Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu
mente, y amarás a tu prójimo como a ti mismo. Nada más sencillo, nada más cierto.
Si tan sólo cumpliéramos estos dos preceptos no necesitaríamos hacer marchas y manifestaciones. Aprendamos a dar paz, no a pedirla; aprendamos a dar amor, no a pedirlo; aprendamos a dar comprensión, no a pedirla. Cuando logremos entender al otro, cuando respetemos al vecino, cuando comprendamos al diferente, entonces tendremos paz. Entonces, y sólo entonces, podremos decir “LA PAZ SEA CONTIGO”.
Sin embargo, también creo que se han convertido en marchas donde el mensaje se distorsiona y su efecto es poco. En ocasiones, estas marchas se convierten en purgas de conciencia y tiene el mismo resultado que los regalos y colectas que hacemos en Navidad para los niños desamparados. Una vez, platicando con la Madre Reynoso (quién dirigió hasta su muerte la Granja Hogar para Niños, aquí en Chihuahua) me dijo que el comportamiento humano era extraño. Durante todo el año, recibía pocos donativos para sostener a los más de cien hijos que tenía (siempre decía MIS HIJOS, nunca MIS HÉRFANOS o MIS NIÑOS). Sin embargo, en Navidad le llovían las ayudas de dulces, regalos y piñatas. Parece que la gente cree que sólo en Navidad se tiene el derecho a ser feliz y a comer.
Por eso yo me preguntó ¿qué significan estás marchas por la paz? ¿Simples lavados de conciencia? O bien, ¿qué pedimos en estas marchas? ¿Paz para los otros o déjenos en paz? La paz no se pide, se da. La paz no es un derecho, es una obligación. Cuando platico con mis alumnos, su preocupación es que sus padres ya no los dejan salir tan tarde; que no pueden irse de antro y llegar a la hora que se les antoje; que ya no pueden tomar en el carro porque los soldados andan cerca. En resumen, buscamos que nos dejen en paz, para poder nosotros ser violentos.
Las marchas por la paz deben de ser a diario. Cuando me levanto y voy al trabajo, debo hacer una marcha por la paz; cuando llego a comer a casa, debo hacer una marcha por la paz; cuando doy mis clases, debo hacerlo marchando por la paz; cuando entro al cine, debo de dar paz; todo movimiento, acción o conducta debe ser una marcha por la paz, por la tolerancia, por el otro. No podemos exigir paz, cuando somos incapaces de dar paz.
En otra conversación con la Madre Reynoso (siempre fue un placer hablar con ella, bastaban tres palabras para sentirse uno en paz) me decía que el ser humano hace leyes y leyes y más leyes y el mundo seguía igual, cuando Cristo nos dejó tan solo dos mandamientos que si los cumpliéramos al pie de la letra no se necesitarían más leyes que nadie cumple. Jesús lo dejó bien claro: Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu
mente, y amarás a tu prójimo como a ti mismo. Nada más sencillo, nada más cierto.
Si tan sólo cumpliéramos estos dos preceptos no necesitaríamos hacer marchas y manifestaciones. Aprendamos a dar paz, no a pedirla; aprendamos a dar amor, no a pedirlo; aprendamos a dar comprensión, no a pedirla. Cuando logremos entender al otro, cuando respetemos al vecino, cuando comprendamos al diferente, entonces tendremos paz. Entonces, y sólo entonces, podremos decir “LA PAZ SEA CONTIGO”.
domingo, 22 de marzo de 2009
Familia A
Fotografías familiares
Mi madre y yo

Familia P-A

Familia A-H

Familia L-A

Familia H- A

Familia T-A

Familia M-A

Familia A-R

Familia A-V

Familia A-V

Daniel, Fernando, Mario, Mónica, Beatriz, Pancho, Elvia, Julio (De pie)
Lupe V., Jorge, Mamá, silla de mi Padre, Lupe, Adela, Elisa, Melisa (Sentados)
Kary, Úrsula, Sara y Rulo (En el piso)

LOS DIEZ
Mario (yo), Elisa, Jorge, Julio, Tichi y Daniel (De pié)
Elvia, mamá, Mónica, (el espacio vacío de mi padre) y Lupe (sentados)
Fernando (en el piso)

Elisa, Karina, Lety, Beatriz, Úrsula, Jimena, Sara, Camila y Melisa (De izquierda a derecha y de arriba a abajo)

Mis hermanos, Lupe y Julio

Mi sobrino Rulo, mi hermana Elvia y mi cuñado Raúl

Mi madre y su hermano, mi tío Beto
Familia P-A
Familia A-H
Familia L-A
Familia H- A
Familia T-A
Familia M-A
Familia A-R
Familia A-V
Familia A-V
Daniel, Fernando, Mario, Mónica, Beatriz, Pancho, Elvia, Julio (De pie)
Lupe V., Jorge, Mamá, silla de mi Padre, Lupe, Adela, Elisa, Melisa (Sentados)
Kary, Úrsula, Sara y Rulo (En el piso)
LOS DIEZ
Mario (yo), Elisa, Jorge, Julio, Tichi y Daniel (De pié)
Elvia, mamá, Mónica, (el espacio vacío de mi padre) y Lupe (sentados)
Fernando (en el piso)
Elisa, Karina, Lety, Beatriz, Úrsula, Jimena, Sara, Camila y Melisa (De izquierda a derecha y de arriba a abajo)
Mis hermanos, Lupe y Julio
Mi sobrino Rulo, mi hermana Elvia y mi cuñado Raúl
Mi madre y su hermano, mi tío Beto
sábado, 21 de marzo de 2009
El cumpleaños de mi Madre
Hoy celebramos el cumpleaños 85 de mi madre. Está mujer, Bertha, como muchas otras que hay en el mundo, se casó a los 16 años y junto con mi padre procreó y educó 10 hijos. En la fotografía hay un lugar vacío; es el lugar de mi padre, Daniel, sin el cual ninguno de nosotros estaría en la foto, cómodamente, platicando de política o de la crisis económica. Es tan fácil hablar de crisis, política y negocios, con una cerveza en la mano y con la panza llena.
Eso lo podemos hacer gracias a Daniel y Bertha. Ninguno de los dos tuvo algo especial; eran gente sencilla y común. Su vida fue como la de tantos mexicanos. Originarios de un pequeño pueblo de Chihuahua (Rosales), sus estudios apenas llegaron al sexto grado.
Tampoco eran grandes viajeros. Mi padre apenas llegó a cruzar el río Bravo para ir con el doctor y al sur no conoció más allá de la ciudad de México. Mi madre, una vez que murió mi padre, pudimos llevarla a conocer Estados Unidos y Europa. Con tan poca educación, en mi casa nunca faltaron los libros. Recuerdo que constantemente llegaban a mi casa enciclopedias, libros de historia, verdaderos tesoros que aún conservo. Ninguno de los dos era un intelectual, sus conversaciones eran simples, sencillas y con órdenes claras y simples. “Come” no había ninguna explicación extra, ni sermones de nutrición, balance alimenticio, o cosas parecidas. “Estudia” punto. Eso era todo lo que había que saber de la vida, no había razones, sólo intuiciones. Mi madre creía que había que comer verduras, pues las comíamos. Mi padre quería que tuviéramos una vida distinta a la de él, pues habría que estudiar. Nuca oí un reclamo del costo de las colegiaturas o de los libros. Posiblemente no había para vacaciones o para la fiesta de 15 años; tampoco podíamos pensar en tener carro para cada uno (había sólo uno para todos). No podíamos pensar en las mejores vacaciones, pero sí en la mejor escuela. No planeábamos nuestras fiestas de cumpleaños, pero si nuestra vida.
Sé que pasaron momentos económicos difíciles, pero nunca los discutieron frente a nosotros. Mi padre no era cariñoso, pero siempre se despedía de nosotros con un beso. Y mi madre siempre ahí, empujando, pidiendo, exigiendo; siempre ha querido más, no con el fin de acumular, si no con el fin de ser mejores.
Tengo muchos recuerdos. Tal vez sólo han quedado los buenos, los agradables. Es un hecho que hubo (y hay) cosas que no me gustaban de mis padres, pero han dejado un buen sabor de boca. No puedo olvidar los preparativos de Navidad. Hacer tamales era toda una aventura en la que participábamos todos; a veces a regañadientes, pero todos metíamos mano a la masa. También recuerdo cuando había membrillos era ponernos todos bajo las órdenes de mi madre. Órdenes que no se discutían, se cumplían.
En más de una ocasión me he preguntado de donde a mis padres les venía la sabiduría para educar a 10 hijos. Ninguno de los dos asistieron a una escuela para Padres. Nos educaban más con el corazón que con la razón.
Cuando me tocó el turno de continuar mis estudios profesionales y decidirme ir a Monterrey, mi padre me dio un consejo que aún se los digo a mis alumnos. “Debes de estudiar no para ganar dinero, sino para ser alguien en la vida”. Parece un consejo sencillo, pero para mi padre el dinero no significaba “ser alguien en la vida”. Ser alguien era algo más que tener una posición económica desahogada. Ser alguien era ser feliz. Y gracias a ellos lo soy.
Gracias Daniel y Bertha por enseñarme a ser feliz. Dios los bendiga a ustedes y a las generaciones que han dejado.
Hoy en el cumpleaños 85 de mi madre, sólo había una silla vacía, no sé mañana.
viernes, 20 de marzo de 2009
El niño con el pijama de rayas
Terminé, en un abrir y cerrar de ojos, y sin darme cuenta, el libros El niño con el pijama de rayas, de John Boyne, una conmovedora y sencilla historia de dos niños que viven en un mundo diametralmente opuesto.
Tan sólo divididos por una alambrada de púas, Bruno y Shmuel, el primero alemán y el segundo judío, se encuentran ante un mundo inocente, que no han construido ellos y por lo tanto no pueden explicarse.
La interpretación de los hechos que suceden en un campo de concentración es hecha por estos dos niños de tan solo ocho años. Los conceptos de bondad y maldad (no del bien ni del mal, que es muy distinto) son vistos bajo la perspectiva de la inocencia.
Si bien el libro se toma algunas licencias, como lo es la relación pública entre Hitler y Eva Braun, son válidas y, hasta cierto punto necesarias. Lo importante es cuestionarnos como los adultos construimos un mundo que no necesariamente sea el que de niños soñamos. Un mundo sin distinción de razas, credos o ideologías. Este es posiblemente el gran logro de la obra de Boyne: el cuestionarse constantemente.
La novela está ambientada en la Segunda Guerra Mundial y el gran peligro es creer que esos hechos ocurrieron en el pasado y que ya hemos superado esas diferencias y problemas. Lo peor del caso es que la situación de discriminación, segregación y odio entre los seres humanos no ha terminado. Ahí sigue la lucha entre culturas que nos creemos poseedoras de la verdad y llamados por dios (sí, dios con minúscula; Dios eligió a todos) para matar a los que no lo interpretamos bajo nuestra perspectiva.
Sólo esperemos que dentro de 50 años, no salga otro libro con las atrocidades que los adultos estamos haciendo ahora y que alguien diga “que estúpidos eran al principio del siglo XXI”.
Tan sólo divididos por una alambrada de púas, Bruno y Shmuel, el primero alemán y el segundo judío, se encuentran ante un mundo inocente, que no han construido ellos y por lo tanto no pueden explicarse.
La interpretación de los hechos que suceden en un campo de concentración es hecha por estos dos niños de tan solo ocho años. Los conceptos de bondad y maldad (no del bien ni del mal, que es muy distinto) son vistos bajo la perspectiva de la inocencia.
Si bien el libro se toma algunas licencias, como lo es la relación pública entre Hitler y Eva Braun, son válidas y, hasta cierto punto necesarias. Lo importante es cuestionarnos como los adultos construimos un mundo que no necesariamente sea el que de niños soñamos. Un mundo sin distinción de razas, credos o ideologías. Este es posiblemente el gran logro de la obra de Boyne: el cuestionarse constantemente.
La novela está ambientada en la Segunda Guerra Mundial y el gran peligro es creer que esos hechos ocurrieron en el pasado y que ya hemos superado esas diferencias y problemas. Lo peor del caso es que la situación de discriminación, segregación y odio entre los seres humanos no ha terminado. Ahí sigue la lucha entre culturas que nos creemos poseedoras de la verdad y llamados por dios (sí, dios con minúscula; Dios eligió a todos) para matar a los que no lo interpretamos bajo nuestra perspectiva.
Sólo esperemos que dentro de 50 años, no salga otro libro con las atrocidades que los adultos estamos haciendo ahora y que alguien diga “que estúpidos eran al principio del siglo XXI”.
martes, 17 de marzo de 2009
Del Chapo y Forbes
Hace unos días, Forbes publicó su tradicional lista de millonarios. Como si fuera la entrega de los Óscares, todos esperamos la lista con la esperanza de que nuestro nombre salga publicado, o la de un amigo cuando menos. Pero nada, una lista interminables de nombres donde no aparece ningún conocido al cual pedirle una chamba o un préstamo sin intereses. La lista se estaba haciendo aburrida. Lo único que interesaba era si Carlos Slim se mantenía en primero o bajaba al tercero.
Sin embargo, este año si trajo motivos para hablar y sacar notas y notas en los periódicos. Joaquín “El Chapo” Guzmán logró el sitio 701 entre los hombres y mujeres más ricos del mundo.
Puede parecer una noticia graciosa, simpática, excelente para comentar entre amigos en un juego de dominó y entre cerveza y cerveza. Estados Unidos no tardó en señalarnos como corruptos, capaces de crear grandes fortunas a costa de negocios ilegales y corruptos.
Aquí habría que preguntarse quién hizo la fortuna de El Chapo. Definitivamente, reunir mil millones de dólares no lo hizo vendiendo a los pocos mexicanos que pueden comprar a 100 dólares el gramo de cocaína (precios del 2005), ese dinero lo hizo vendiendo droga en los países en donde el ingreso per capita es superior a los 40 mil dólares, lo cual está muy lejos de lo que se percibe en los países en desarrollo.
Es Estados Unidos quien ha hecho millonario a El Chapo; ellos son los que han llenado los bolsillos de los cárteles de la droga con dinero. Estados Unidos es el primer país consumidor de droga, si eso es lo que quieren, eso es lo que El Chapo les vende. Creo que ningún colombiano, mexicano o venezolano ha obligado a los estadounidenses a consumir droga. La consumen porque quieren. Punto.
Con el típico razonamiento de los gringos, donde los culpables de sus problemas son los otros países. Para ellos, el culpable del terrorismo es Osama bin Laden, cuando son los primeros que han alimentado el odio y rencor entre los distintos pueblos del mundo.
En un mundo globalizado, no sólo se intercambian bienes y servicios; los problemas tampoco conocen de fronteras y se generan independientemente de ríos y muros. De igual forma, los problemas se originan en esa constante interacción.
El problema de la droga es complejo. Por una parte está la producción misma de la droga. A esto debemos de agregarle legislaciones obsoletas y fuera de todo contexto social y cultural, que distan mucho de ser un reflejo de la realidad. Si a esto se le agrega el problema del tráfico de armas, se convierte en una bomba de tiempo que tarde o temprano iba a estallar.
En estos tres puntos Estados Unidos tiene gran parte de la culpa. Para empezar, nadie produciría drogas si no hubiera un extenso mercado que la consumiera. Simple ley de la oferta y la demanda. Mientras los países desarrollados no reduzcan su consumo, los subdesarrollados seguirán produciéndola.
Las legislaciones, además son obsoletas. Nos asustamos y ponemos el grito en el cielo cada vez que se menciona la posibilidad de legalizar las drogas. Estados Unidos se da golpes de pecho y niega la realidad; sin embargo, con la mano en la cintura legalizan el aborto sin importarles que alguien sufre las consecuencias de los actos de otro. Las justificaciones para legalizar el aborto han sido que las mujeres tienen derecho a decidir sobre su cuerpo. Me pregunto ¿los drogadictos no lo tienen?. También se justifica el aborto diciendo que se impiden muchas muertes con los abortos clandestinos. Nuevamente, cabe preguntarse cuantas muertes podrán salvarse con la legalización de la droga bajo sistemas controlados. Las muertes directas por el consumo de drogas, en gran parte son por la calidad de las drogas que ingieren; las muertes indirectas (asesinatos, guerra entre cárteles, policías, etc.), son producto de la falta de esa legislación. Las leyes han intentado reducir el consumo de las drogas atacando al productor; al consumidor se le ve como una blanca palomita que ha caído en garras de las drogas. Sin embargo, con está lógica puritana, el cigarro lo han tratado de combatir con castigos al consumidor y alientan la producción. ¿Quién les entiende? Del problema de la legislación se derivan otro problema: la corrupción. Nadie aguanta un cañonazo de un millón de dólares… y El chapo tiene muchas balas para dar cañonazos.
El tercer problema es el del tráfico de armas. Estados Unidos nos culpa de permitir el paso de drogas a Estados Unidos, pero ellos no hacen nada por impedir el trafico de armas hacia nuestro país. Si entra droga a estados Unidos es porque ellos lo permiten y hay corruptos aquí y allá. Siempre me he preguntado donde están los distribuidores de drogas en estados Unidos, o porque no hay grandes decomisos de cocaína y marihuana. Pueden poner muros que impiden que un mexicano de no más de 70 kilos pase la frontera y no pueden impedir que una tonelada de marihuana brinque el río Bravo. Perdón, pero no encuentro la lógica.
El tema da mucho de que hablar. Por lo pronto, ahí quedan muchas preguntas que no he podido contestarme.
Y, como dice Brozo, si tienen tele… ahí se ven.
Sin embargo, este año si trajo motivos para hablar y sacar notas y notas en los periódicos. Joaquín “El Chapo” Guzmán logró el sitio 701 entre los hombres y mujeres más ricos del mundo.
Puede parecer una noticia graciosa, simpática, excelente para comentar entre amigos en un juego de dominó y entre cerveza y cerveza. Estados Unidos no tardó en señalarnos como corruptos, capaces de crear grandes fortunas a costa de negocios ilegales y corruptos.
Aquí habría que preguntarse quién hizo la fortuna de El Chapo. Definitivamente, reunir mil millones de dólares no lo hizo vendiendo a los pocos mexicanos que pueden comprar a 100 dólares el gramo de cocaína (precios del 2005), ese dinero lo hizo vendiendo droga en los países en donde el ingreso per capita es superior a los 40 mil dólares, lo cual está muy lejos de lo que se percibe en los países en desarrollo.
Es Estados Unidos quien ha hecho millonario a El Chapo; ellos son los que han llenado los bolsillos de los cárteles de la droga con dinero. Estados Unidos es el primer país consumidor de droga, si eso es lo que quieren, eso es lo que El Chapo les vende. Creo que ningún colombiano, mexicano o venezolano ha obligado a los estadounidenses a consumir droga. La consumen porque quieren. Punto.
Con el típico razonamiento de los gringos, donde los culpables de sus problemas son los otros países. Para ellos, el culpable del terrorismo es Osama bin Laden, cuando son los primeros que han alimentado el odio y rencor entre los distintos pueblos del mundo.
En un mundo globalizado, no sólo se intercambian bienes y servicios; los problemas tampoco conocen de fronteras y se generan independientemente de ríos y muros. De igual forma, los problemas se originan en esa constante interacción.
El problema de la droga es complejo. Por una parte está la producción misma de la droga. A esto debemos de agregarle legislaciones obsoletas y fuera de todo contexto social y cultural, que distan mucho de ser un reflejo de la realidad. Si a esto se le agrega el problema del tráfico de armas, se convierte en una bomba de tiempo que tarde o temprano iba a estallar.
En estos tres puntos Estados Unidos tiene gran parte de la culpa. Para empezar, nadie produciría drogas si no hubiera un extenso mercado que la consumiera. Simple ley de la oferta y la demanda. Mientras los países desarrollados no reduzcan su consumo, los subdesarrollados seguirán produciéndola.
Las legislaciones, además son obsoletas. Nos asustamos y ponemos el grito en el cielo cada vez que se menciona la posibilidad de legalizar las drogas. Estados Unidos se da golpes de pecho y niega la realidad; sin embargo, con la mano en la cintura legalizan el aborto sin importarles que alguien sufre las consecuencias de los actos de otro. Las justificaciones para legalizar el aborto han sido que las mujeres tienen derecho a decidir sobre su cuerpo. Me pregunto ¿los drogadictos no lo tienen?. También se justifica el aborto diciendo que se impiden muchas muertes con los abortos clandestinos. Nuevamente, cabe preguntarse cuantas muertes podrán salvarse con la legalización de la droga bajo sistemas controlados. Las muertes directas por el consumo de drogas, en gran parte son por la calidad de las drogas que ingieren; las muertes indirectas (asesinatos, guerra entre cárteles, policías, etc.), son producto de la falta de esa legislación. Las leyes han intentado reducir el consumo de las drogas atacando al productor; al consumidor se le ve como una blanca palomita que ha caído en garras de las drogas. Sin embargo, con está lógica puritana, el cigarro lo han tratado de combatir con castigos al consumidor y alientan la producción. ¿Quién les entiende? Del problema de la legislación se derivan otro problema: la corrupción. Nadie aguanta un cañonazo de un millón de dólares… y El chapo tiene muchas balas para dar cañonazos.
El tercer problema es el del tráfico de armas. Estados Unidos nos culpa de permitir el paso de drogas a Estados Unidos, pero ellos no hacen nada por impedir el trafico de armas hacia nuestro país. Si entra droga a estados Unidos es porque ellos lo permiten y hay corruptos aquí y allá. Siempre me he preguntado donde están los distribuidores de drogas en estados Unidos, o porque no hay grandes decomisos de cocaína y marihuana. Pueden poner muros que impiden que un mexicano de no más de 70 kilos pase la frontera y no pueden impedir que una tonelada de marihuana brinque el río Bravo. Perdón, pero no encuentro la lógica.
El tema da mucho de que hablar. Por lo pronto, ahí quedan muchas preguntas que no he podido contestarme.
Y, como dice Brozo, si tienen tele… ahí se ven.
miércoles, 11 de marzo de 2009
Lorenzo
martes, 10 de marzo de 2009
Mensaje a destiempo
La fotografía es de Creel, en el verano de 2008.
DIGAMOS NAVIDAD
Digamos Navidad
Digamos “paz en mí”
No paz en los otros
Paz en mí.
No pediré paz para otros
hasta conseguir mi paz.
Entonces, sólo entonces,
seré capaz de dar paz
y nuca más diré
“Paz ara ustedes”
Daré paz
Sólo eso
Dar paz
ANTES DE TI
Antes de ti
Sólo la palabra
Antes de ti
Analfabetos del amor
Antes de ti
Verbo perdido sin ser escuchado
Antes de ti
Letra sin camino
Tú llegada guía nuestros pasos
Hacia el amor al prójimo
lunes, 9 de marzo de 2009
Presentación del libro Crónicas de Naufragios
De la lectura amena de Mena
Antes que nada, quiero agradecer al Tecnológico de Monterrey y al Ing. Alonso Mena la invitación a participar en este ciclo de pláticas sobre lectura.
Cuando me hicieron la invitación para participar en una serie de pláticas con el fin de motivar a los jóvenes a la lectura, me pareció una proposición muy retadora. Tengo más de 25 años como profesor y al iniciar un curso siempre me digo “si logro que tan sólo un alumno lea un libro, me doy por bien servido.” A veces obtengo resultados mayores y otras, la mayoría, me conformo con que lean los apuntes del semestre.
Según estudios de la UNAM, en México, el 40% de las personas mayores de quince años no leyó ningún libro en un año; el 14% sólo leyó uno; otro 13%, dos; 18%, de tres a cinco; 8%, de seis a diez, y 7%, más de diez. Esto nos lleva a un analfabetismo potencial delicado.
Pero, ¿por qué tanta preocupación por leer? Si el primer homo sapiens data de casi 2 millones de años y la invención de la escritura apareció tan sólo poco más de 5 mil años, quiere decir que la humanidad vivió tranquilamente más de un millón y medio de años sin leer.
Sin embargo, con la invención de la escritura, el avance y desarrollo de la humanidad se disparó vertiginosamente. Esto significa, que de no promover la lectura, nos convertiremos en idiotas, incapaces de interpretar al mundo, borregos de los intereses de algunos cuantos.
Además de propiciar el desarrollo social, la lectura tiene varias funciones:
Primero, es un espejo. Gracias a la maravilla de la lectura podemos vernos reflejados en los personajes y explicarnos nuestra propia existencia. Después de leer El Extranjero de Camus, o Metamorfosis de Kafka, uno entiende nuestra propia soledad y se cuestiona la existencia. Alguien se atrevió y logró poner en su voz lo que nosotros pensábamos y no sabíamos como decirlo. Palabras que nunca nos habíamos atrevido a decir en público, las podemos leer y producir en nosotros una catarsis liberadora. Recuerdo cuando leí entre adultos la poesía “Canonicemos a las putas” de Jaime Sabines:
Das el placer, oh puta redentora del mundo, y nada pides a cambio sino unas monedas miserables.
¡Y después de decirlo, no me lavaron la boca con jabón! ¡Tampoco me enviaron a la cama sin cenar! Y me repetía para mis adentros “LO DIJE, LO DIJE!!!! DIJE PUTA EN FRENTE DE ADULTOS!!! Maldita palabra que traía atragantada en el cogote y por fin salió.
Una segunda función de la lectura es explicarnos nuestra cultura, nuestra historia, nuestras raíces. Todavía me doblo de risa cada vez que recuerdo mi lectura de “Los Pasos de López” de Jorge Ibargüengoitia y ver la otra cara de Miguel Hidalgo. Ibargüengoitia sacó al Hidalgo acartonado de los libros de texto de primaria, para convertirlo en un personaje de carne y hueso, real, simpático y, sobre todo, pecador.
Y que decir de Pedro Páramo de Juan Rulfo. No ha habido nadie que explique como él nuestros conceptos de la vida y la muerte, principio y fin del ser humano. Un México violento, tanto en sus relaciones de amor, desamor, hombre-mujer, machista y femenino (no feminista, hago la aclaración) se encuentra en las páginas de Pedro Páramo.
Gracias a la lectura de Carlos Fuentes, personalmente me siento orgulloso de mi mexicanidad, no de ese nacionalismo ramplón y puritano que se inclina ante la bandera, pero que niega sus pasados indígenas, españoles, árabes, orientales, mediterráneos, que se mezclan maravillosamente en esto que llamamos México, con todas sus virtudes y defectos
Una tercera función es conocer al otro, al diferente, al distinto; a ese que nunca seremos y que muchas veces negamos, ninguneamos, desacreditamos. La literatura nos permite acercarnos a la mujer, al homosexual, al pobre, al rico. Gracias a la lectura podemos entender lo que llevamos arrastrando por una educación malformadora. Y aquí quiero dejar claro que por entender no me refiero a ese sentido mercantilista del mundo contemporáneo. No, la literatura va más allá del simple “ tolerar” al diferente. La literatura va más en el sentido cristiano de “amar” al distinto.
Gracias a Ibsen y a Lorca podemos conocer a fondo el mundo de la mujer, sin pancartas feministas ni santificación de vírgenes. Gracias a Puig y a Donoso nos acercamos al mundo del homosexual y del trasvesti; con “Los Hijos de Sánchez”, Oscar Lewis nos presenta el mundo de la pobreza que queremos negar y cerramos los ojos ante la realidad. Y que decir del mundo erótico de Vargas Llosa en Elogio a la Madrastra y en Los cuadernos de Don Rigoberto; o el mundo del odio y el rencor de Oscar Wilde en De Profundis.
Me imagino que en estos momentos, Alonso Mena ya ha de estar pensando “A lo que te truje Chencho” y habla de mi libro.
¿Cómo cumple el libro Crónicas de Naufragios estas tres funciones?
La primera, aquella que nos permite reflejarnos y tener una catarsis, Mena lo logra maravillosamente y usa esas palabras prohibidas del lenguaje. Moco, cagar, semen, masturbación, mierda, salen del anonimato, se quitan la mascara y se presentan tal y como son: producto de nuestras perversiones, sueños y deseos. Ahí están, aunque no pronunciemos su nombre.
En segundo lugar, Mena retrata en sus relatos al nuevo mexicano, más cosmopolita, que ve más hacia fuera que hacia el propio país. El nuevo mexicano, alejado de las propuestas postrevolucionarias, que ve el problema de la dictadura porfirista y de la lucha armada como simples datos históricos que sucedieron alguna vez en un México lejano, es moderno, urbano, alejado del mundo rural idílico. En México ya no hay Pedros Infantes ni Jorges Negretes; ahora están Gael García Bernal y Diego Luna. Dos tipos de Cuidado cedieron su lugar a Rudo y Cursi. Esta es la nueva generación que ha dejado atrás los problemas de la tierra y del campo, para preocuparse por un pequeño espacio que llaman departamento. La lucha ahora no es por el arado y el azadón, la lucha ahora es por la ecología, la belleza, el placer. El realismo ha llegado para desplazar al idealismo.
Por último, y aquí está posiblemente el gran valor de la obra de Mena. Crónica de Naufragios nos acerca al desconocido, a ese nuevo mexicano incomprensible para los que pasamos de los 50´s. Gracias a Crónica de Naufragios he logrado entender a ese joven de antros, sexo y lenguaje indescifrable.
Pertenezco a una generación en que los estudiantes nos reuníamos en una casa y si el presupuesto lo permitía había algunas cervezas, cigarros y posiblemente algunos cacahuates. El espacio y la panza se llenaba con palabras y discusiones sin principio ni fin. Éramos criticados por nuestros padres como soñadores, inútiles, charrapastrosos que nos negábamos a cortarnos el pelo y a abandonar los pantalones de mezclilla que a gritos pedían una lavadora.
El joven de hoy vive el mundo del individualismo. Con la caída del muro de Berlín también se desmoronaron los antiguos conceptos de familia, educación, grupo, nación e individuo.
Esta nueva generación busca la fuente de la eterna juventud, del músculo y de la evasión de la realidad que le es adversa. Una realidad demandante, imposible de alcanzar, donde ahora todo es producto de consumo: Desde la libertad hasta el sexo tiene precio y se tiene que pagar por ello.
El cáncer es algo más que una enfermedad incurable: Es un producto comercial que se vende en pulseras y dijes. Lo mismo sucede con la paz, el homosexualismo, las drogas. La buena suerte se viste ahora de Feng Shui. Los adultos aliviamos la conciencia de los jóvenes poniéndoles moños y listones de color para distintas ocasiones y protestas y con eso nos llenamos los bolsillos de dinero. Esto es lo nuevo, todo está en la venta, hasta la conciencia.
También, esta nueva generación, indescifrable para mí, tiene un nuevo lenguaje. Con el celular ha surgido ese sistema de comunicación que los adultos, los viejos, no logramos entender. ¿Qué significa “K-R-I-D-O? Querido, estúpido,¿qué no sabes leer?. ¿xq? Pues, por qué. Y ¿K significa qué? En fin nueva generación, nuevo lenguaje. Mis padres se quejaban de mis “que onda” “Chido” (ahora es cool), “Neta” y “Bato”. Por eso ahora me tengo que tragar las K olímpicamente.
Además, esta nueva generación se enfrenta a un sinnúmero de decisiones que en ocasiones les impide discernir entre una cosa y otra. Ahora el antro debe de estar presente todos los fines de semana y ahí empiezan los problemas. Tienen que decidir no solamente si van o no van al antro: ¿Qué me pongo? ¿los calzones Calvin Klein o los Armani? ¿Loción Hugo Boss? ¿Pantalón Levis o Benetton?. Y eso sólo es el principio. Tienen que definir a CUAL antro ir. Una vez adentro no es solamente una cerveza lo que está en el menú. ¿Light? ¿Cero alcohol? ¿En Michelada?. O prefieren un güisqui ¿etiqueta negra, roja, azul? ¿Con agua, en las rocas? ¿O mejor la botella?
A estas alturas, el joven ya ha agotado su mente entre tantas decisiones que tomar. ¿Para que batallar ante la pregunta “¿quieres tener sexo conmigo esta noche?”?
Al igual que la nueva generación, en la obra de Alonso Mena, el gran protagonista es el Yo; el Otro no existe, es un objeto más, como el celular o el iPod, que se usa un momento y se deja a un lado. El Otro es sólo un objeto más en la vida del joven contemporáneo. Las relaciones de amistad se definen en función de su utilidad. Buscan al Otro no para crear un Nosotros, si no para esconder la terrible soledad en que se encuentran. No importa quien es la compañía, basta tomar el celular y marcar el sinnúmero de contactos que hay en el directorio. Se llama al primero y, si no puede al segundo, al tercero… uno ha de pegar. Y si no se consigue a nadie, no importa, en el antro siempre habrá otro solitario y conseguir una amistad para toda la vida, que de preferencia no durare más de cuatro horas, pero eso sí, con un nuevo número en el directorio del teléfono. Eso es ser post-modernista.
Gracias Alonso, por enfrentarse a ese mundo desconocido y, hasta antes de leerte, incomprensible para mí.
Ahora les toca a ustedes, adentrarse a este mundo, en el que les aseguro, se verán retratados ustedes y su cultura; entenderán al otro como un ser humano tan igual y tan diferente a ustedes mismos.
Antes que nada, quiero agradecer al Tecnológico de Monterrey y al Ing. Alonso Mena la invitación a participar en este ciclo de pláticas sobre lectura.
Cuando me hicieron la invitación para participar en una serie de pláticas con el fin de motivar a los jóvenes a la lectura, me pareció una proposición muy retadora. Tengo más de 25 años como profesor y al iniciar un curso siempre me digo “si logro que tan sólo un alumno lea un libro, me doy por bien servido.” A veces obtengo resultados mayores y otras, la mayoría, me conformo con que lean los apuntes del semestre.
Según estudios de la UNAM, en México, el 40% de las personas mayores de quince años no leyó ningún libro en un año; el 14% sólo leyó uno; otro 13%, dos; 18%, de tres a cinco; 8%, de seis a diez, y 7%, más de diez. Esto nos lleva a un analfabetismo potencial delicado.
Pero, ¿por qué tanta preocupación por leer? Si el primer homo sapiens data de casi 2 millones de años y la invención de la escritura apareció tan sólo poco más de 5 mil años, quiere decir que la humanidad vivió tranquilamente más de un millón y medio de años sin leer.
Sin embargo, con la invención de la escritura, el avance y desarrollo de la humanidad se disparó vertiginosamente. Esto significa, que de no promover la lectura, nos convertiremos en idiotas, incapaces de interpretar al mundo, borregos de los intereses de algunos cuantos.
Además de propiciar el desarrollo social, la lectura tiene varias funciones:
Primero, es un espejo. Gracias a la maravilla de la lectura podemos vernos reflejados en los personajes y explicarnos nuestra propia existencia. Después de leer El Extranjero de Camus, o Metamorfosis de Kafka, uno entiende nuestra propia soledad y se cuestiona la existencia. Alguien se atrevió y logró poner en su voz lo que nosotros pensábamos y no sabíamos como decirlo. Palabras que nunca nos habíamos atrevido a decir en público, las podemos leer y producir en nosotros una catarsis liberadora. Recuerdo cuando leí entre adultos la poesía “Canonicemos a las putas” de Jaime Sabines:
Das el placer, oh puta redentora del mundo, y nada pides a cambio sino unas monedas miserables.
¡Y después de decirlo, no me lavaron la boca con jabón! ¡Tampoco me enviaron a la cama sin cenar! Y me repetía para mis adentros “LO DIJE, LO DIJE!!!! DIJE PUTA EN FRENTE DE ADULTOS!!! Maldita palabra que traía atragantada en el cogote y por fin salió.
Una segunda función de la lectura es explicarnos nuestra cultura, nuestra historia, nuestras raíces. Todavía me doblo de risa cada vez que recuerdo mi lectura de “Los Pasos de López” de Jorge Ibargüengoitia y ver la otra cara de Miguel Hidalgo. Ibargüengoitia sacó al Hidalgo acartonado de los libros de texto de primaria, para convertirlo en un personaje de carne y hueso, real, simpático y, sobre todo, pecador.
Y que decir de Pedro Páramo de Juan Rulfo. No ha habido nadie que explique como él nuestros conceptos de la vida y la muerte, principio y fin del ser humano. Un México violento, tanto en sus relaciones de amor, desamor, hombre-mujer, machista y femenino (no feminista, hago la aclaración) se encuentra en las páginas de Pedro Páramo.
Gracias a la lectura de Carlos Fuentes, personalmente me siento orgulloso de mi mexicanidad, no de ese nacionalismo ramplón y puritano que se inclina ante la bandera, pero que niega sus pasados indígenas, españoles, árabes, orientales, mediterráneos, que se mezclan maravillosamente en esto que llamamos México, con todas sus virtudes y defectos
Una tercera función es conocer al otro, al diferente, al distinto; a ese que nunca seremos y que muchas veces negamos, ninguneamos, desacreditamos. La literatura nos permite acercarnos a la mujer, al homosexual, al pobre, al rico. Gracias a la lectura podemos entender lo que llevamos arrastrando por una educación malformadora. Y aquí quiero dejar claro que por entender no me refiero a ese sentido mercantilista del mundo contemporáneo. No, la literatura va más allá del simple “ tolerar” al diferente. La literatura va más en el sentido cristiano de “amar” al distinto.
Gracias a Ibsen y a Lorca podemos conocer a fondo el mundo de la mujer, sin pancartas feministas ni santificación de vírgenes. Gracias a Puig y a Donoso nos acercamos al mundo del homosexual y del trasvesti; con “Los Hijos de Sánchez”, Oscar Lewis nos presenta el mundo de la pobreza que queremos negar y cerramos los ojos ante la realidad. Y que decir del mundo erótico de Vargas Llosa en Elogio a la Madrastra y en Los cuadernos de Don Rigoberto; o el mundo del odio y el rencor de Oscar Wilde en De Profundis.
Me imagino que en estos momentos, Alonso Mena ya ha de estar pensando “A lo que te truje Chencho” y habla de mi libro.
¿Cómo cumple el libro Crónicas de Naufragios estas tres funciones?
La primera, aquella que nos permite reflejarnos y tener una catarsis, Mena lo logra maravillosamente y usa esas palabras prohibidas del lenguaje. Moco, cagar, semen, masturbación, mierda, salen del anonimato, se quitan la mascara y se presentan tal y como son: producto de nuestras perversiones, sueños y deseos. Ahí están, aunque no pronunciemos su nombre.
En segundo lugar, Mena retrata en sus relatos al nuevo mexicano, más cosmopolita, que ve más hacia fuera que hacia el propio país. El nuevo mexicano, alejado de las propuestas postrevolucionarias, que ve el problema de la dictadura porfirista y de la lucha armada como simples datos históricos que sucedieron alguna vez en un México lejano, es moderno, urbano, alejado del mundo rural idílico. En México ya no hay Pedros Infantes ni Jorges Negretes; ahora están Gael García Bernal y Diego Luna. Dos tipos de Cuidado cedieron su lugar a Rudo y Cursi. Esta es la nueva generación que ha dejado atrás los problemas de la tierra y del campo, para preocuparse por un pequeño espacio que llaman departamento. La lucha ahora no es por el arado y el azadón, la lucha ahora es por la ecología, la belleza, el placer. El realismo ha llegado para desplazar al idealismo.
Por último, y aquí está posiblemente el gran valor de la obra de Mena. Crónica de Naufragios nos acerca al desconocido, a ese nuevo mexicano incomprensible para los que pasamos de los 50´s. Gracias a Crónica de Naufragios he logrado entender a ese joven de antros, sexo y lenguaje indescifrable.
Pertenezco a una generación en que los estudiantes nos reuníamos en una casa y si el presupuesto lo permitía había algunas cervezas, cigarros y posiblemente algunos cacahuates. El espacio y la panza se llenaba con palabras y discusiones sin principio ni fin. Éramos criticados por nuestros padres como soñadores, inútiles, charrapastrosos que nos negábamos a cortarnos el pelo y a abandonar los pantalones de mezclilla que a gritos pedían una lavadora.
El joven de hoy vive el mundo del individualismo. Con la caída del muro de Berlín también se desmoronaron los antiguos conceptos de familia, educación, grupo, nación e individuo.
Esta nueva generación busca la fuente de la eterna juventud, del músculo y de la evasión de la realidad que le es adversa. Una realidad demandante, imposible de alcanzar, donde ahora todo es producto de consumo: Desde la libertad hasta el sexo tiene precio y se tiene que pagar por ello.
El cáncer es algo más que una enfermedad incurable: Es un producto comercial que se vende en pulseras y dijes. Lo mismo sucede con la paz, el homosexualismo, las drogas. La buena suerte se viste ahora de Feng Shui. Los adultos aliviamos la conciencia de los jóvenes poniéndoles moños y listones de color para distintas ocasiones y protestas y con eso nos llenamos los bolsillos de dinero. Esto es lo nuevo, todo está en la venta, hasta la conciencia.
También, esta nueva generación, indescifrable para mí, tiene un nuevo lenguaje. Con el celular ha surgido ese sistema de comunicación que los adultos, los viejos, no logramos entender. ¿Qué significa “K-R-I-D-O? Querido, estúpido,¿qué no sabes leer?. ¿xq? Pues, por qué. Y ¿K significa qué? En fin nueva generación, nuevo lenguaje. Mis padres se quejaban de mis “que onda” “Chido” (ahora es cool), “Neta” y “Bato”. Por eso ahora me tengo que tragar las K olímpicamente.
Además, esta nueva generación se enfrenta a un sinnúmero de decisiones que en ocasiones les impide discernir entre una cosa y otra. Ahora el antro debe de estar presente todos los fines de semana y ahí empiezan los problemas. Tienen que decidir no solamente si van o no van al antro: ¿Qué me pongo? ¿los calzones Calvin Klein o los Armani? ¿Loción Hugo Boss? ¿Pantalón Levis o Benetton?. Y eso sólo es el principio. Tienen que definir a CUAL antro ir. Una vez adentro no es solamente una cerveza lo que está en el menú. ¿Light? ¿Cero alcohol? ¿En Michelada?. O prefieren un güisqui ¿etiqueta negra, roja, azul? ¿Con agua, en las rocas? ¿O mejor la botella?
A estas alturas, el joven ya ha agotado su mente entre tantas decisiones que tomar. ¿Para que batallar ante la pregunta “¿quieres tener sexo conmigo esta noche?”?
Al igual que la nueva generación, en la obra de Alonso Mena, el gran protagonista es el Yo; el Otro no existe, es un objeto más, como el celular o el iPod, que se usa un momento y se deja a un lado. El Otro es sólo un objeto más en la vida del joven contemporáneo. Las relaciones de amistad se definen en función de su utilidad. Buscan al Otro no para crear un Nosotros, si no para esconder la terrible soledad en que se encuentran. No importa quien es la compañía, basta tomar el celular y marcar el sinnúmero de contactos que hay en el directorio. Se llama al primero y, si no puede al segundo, al tercero… uno ha de pegar. Y si no se consigue a nadie, no importa, en el antro siempre habrá otro solitario y conseguir una amistad para toda la vida, que de preferencia no durare más de cuatro horas, pero eso sí, con un nuevo número en el directorio del teléfono. Eso es ser post-modernista.
Gracias Alonso, por enfrentarse a ese mundo desconocido y, hasta antes de leerte, incomprensible para mí.
Ahora les toca a ustedes, adentrarse a este mundo, en el que les aseguro, se verán retratados ustedes y su cultura; entenderán al otro como un ser humano tan igual y tan diferente a ustedes mismos.
Para empezar
Después de varios “intentos” hoy me decido a iniciar mi Blog. Hace unas semanas, en una plática que di en el Tecnológico de Monterrey Campus Chihuahua, con motivo de la presentación del libro de el Ing. Alonso Mena, recomendé a los jóvenes estudiantes que no se esperaran a que alguien (editorial, escuela, gobierno, etc.) publicaran sus escritos.
Siempre lo he dicho, soy bueno ara dar consejos, muy malo para seguirlos. Lo poco que he escrito se ha perdido, en el mejor de los casos, en algún archivero, usado como papel de reciclado, o en el bote de la basura.
Las excusas para no escribir un Blog son muchas:
• No tengo tiempo.
• No tengo nada que decir.
• Odio los Blogs llenos de estupideces.
• Nadie me va a leer
• Que flojera
• Hoy tengo que revisar exámenes, mañana empiezo.
• Etcétera
• Etcétera
• Etcétera
Espero que ahora si vaya la buena. Esto va a ser como decidirse a hacer ejercicio… la bronca va a ser empezar.
Por lo tanto…
¡¡¡¡Empecemos!!!!
Siempre lo he dicho, soy bueno ara dar consejos, muy malo para seguirlos. Lo poco que he escrito se ha perdido, en el mejor de los casos, en algún archivero, usado como papel de reciclado, o en el bote de la basura.
Las excusas para no escribir un Blog son muchas:
• No tengo tiempo.
• No tengo nada que decir.
• Odio los Blogs llenos de estupideces.
• Nadie me va a leer
• Que flojera
• Hoy tengo que revisar exámenes, mañana empiezo.
• Etcétera
• Etcétera
• Etcétera
Espero que ahora si vaya la buena. Esto va a ser como decidirse a hacer ejercicio… la bronca va a ser empezar.
Por lo tanto…
¡¡¡¡Empecemos!!!!
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