viernes, 15 de mayo de 2009

Un viaje con jóvenes



Esta es una deuda que tenía con mis alumnos de la ULSA Chihuahua hace tiempo. En octubre de 2008 tuve la suerte de hacer un viaje a Santiago de Chile con siete alumnos de la universidad para asistir a un congreso de Comunicación Organizacional. Debo ser sincero, iba más a fuerzas que con ganas. Le había prometido a una de mis mejores alumnas que los acompañaría, y lo prometido es deuda. Fui.
Ya había tenido varias experiencias de llevar a jóvenes de viaje. La verdad es que no fueron buenas experiencias. Batallar para levantarlos, acostarlos, cuidar que no bebieran alcohol, estar atento a que no se me perdiera uno, oír sus quejas y chipilonerías, no me era atractivo.
Pero ahí va el idiota de Mario, arriba de un avión rumbo a Santiago de Chile con un grupo de jóvenes. Esta equivocado; terriblemente equivocado. Me tocó convivir con siete seres humanos fuera de serie, que me enseñaron lo que es el compañerismo, el respeto, el orden y la felicidad. Nunca vi a un grupo de jóvenes disfrutando tanto. Nunca se quejaron, disfrutaban cada momento como si fuera el último. Abrían los ojos azorados ante cualquier novedad, por simple que pareciera.
Cuando iban de compras, siempre pensaban en el hermano, en el amigo, en la novia, en el padre. Después compraron algo para ellos, pero siempre fue primero el otro. Como no voy agradecerles a estos jóvenes el haber comido un delicioso cangrejo en el mercado de Santiago. El cangrejo sabía a gloria, pero la compañía ERA la gloria.
Nos dejaron entrar al Palacio de la Moneda, aún cuando estaba cerrado. Pero ¿quién le iba negar la entrada a esos ojo de gato triste que pedían que los dejaran conocer donde había muerto Salvador Allende? Una sonrisa abre mil puertas, y los muchachos supieron utilizar esa sonrisa que les abrió puertas y corazones.
Nunca tuve que hablarles para levantarlos. A la hora señalada ya estaban desayunando. Tampoco tuve que corretearlos para que se nos fuéramos al hotel, ni rogarles que estuvieran a tiempo en las conferencias. Ahí estaban, unos medio dormidos, otros medio despiertos, pero presentes con una sonrisa que acababa con cualquier problema.
Lo mejor fue en Valparaíso y Viña del Mar. En la playa, con un mar frío que calaba los huesos, los muchachos se metieron al agua. No importaba el frío, no importaba mojarse la ropa, lo importante era ser felices. Me senté tranquilamente a observarlos y pedí perdón a Dios si alguna vez dude que la felicidad existiera. Ahí estaba presente, y multiplicada por siete. La presencia de Dios se sentía en cada uno de estos jóvenes que me enseñaron que todavía se podía disfrutar de la vida sin alcohol, drogas ni sexo. Que maravilla.
El guía de turistas que nos daba el recorrido por Viña del Mar y Valparaíso me pedía que nos fuéramos, pues no íbamos a alcanzar a ver todo. Pero, ¿a quién le importa un museo o una casa vieja o la historia de un general que ganó mil batallas cuando la felicidad de disfrutar al amigo se sobrepone a cualquier cuadro o monumento?
Hace tiempo había perdido la fe en los jóvenes; sentía que mi lucha por educarlos era inútil, que este mundo individualista y consumista me estaba ganando la batalla. Que equivocado estaba. Me dieron una enorme lección y me permitieron volverme a sentir joven.
Me tome con ellos unos piscos chilenos y dijimos salud cantando canciones mexicanas en un barrio de Santiago.
Les sigo dando clases a estos jóvenes y espero cada tercer día como niño que espera la Navidad. Sé que me voy a encontrar con ellos, con sus sonrisas, con sus deseos de aprender, de conocer, de vivir.
Hubo algunos que no pudieron acompañarnos en el viaje. Se quedaron aquí en Chihuahua, pero iban en nuestros corazones y compartieron con nosotros la deliciosa comida chilena, los increíbles paseos por el mar, los piscos con los que brindamos a las dos de la mañana en un bar cantando karaoke.
Cuando regresamos, al llegar al aeropuerto de Chihuahua, una madre de familia me dijo que si había llegado cansado y si ya quería deshacerme de los muchachos. ¡Jamás! Fue una experiencia increíble, que me devolvió la fe en estas nuevas generaciones que lograrán lo que nosotros no pudimos hacer. Por supuesto que repetiría la experiencia; con jóvenes como éstos voy a donde sea.
Gaby, Marcela, Jazmín, Borre, Liliana, Pamela, Georgina, gracias, muchas gracias.

jueves, 14 de mayo de 2009

De noticias a noticias

La notica del día de ayer, 14 de mayo, no fue la influenza, tampoco el número de decapitados, menos las narcomantas. No hubo, tampoco, secuestros ni asaltos. Mucho menos pudimos leer sobre la última actuación del tri; la derrota de los Pumas apenas se comentó entre sus fanáticos.
La noticia fue las declaraciones de Miguel de la Madrid sobre su predecesor Carlos Salinas de Gortari. Dijo que había sido corrupto, que se había robado la famosa partida secreta, que sus hermanos estuvieron ligados al narcotráfico y al abuso del poder… Nada nuevo bajo el sol. Luis Téllez Kuenzler tuvo que renunciar a la Secretaría de Comunicaciones por unas conversaciones telefónicas en las que comentaba lo mismo.
Si la corrupción del sexenio de Salinas es algo conocido y analizado por más de 15 años, ahora resulta que es noticia. Creo que se deben analizar varios puntos.
Primero. Quién lo dijo. Un ex-presidente que sabe como se manejan las cosas. Eso sí es noticia. Miguel de la Madrid rompió el silencio y a sus casi 75 años decide hablar sobre su predecesor. El Lic. De la Madrid se había caracterizado por su mesura. Al terminar su sexenio no dio escándalos ni declaraciones que pusieran a temblar al mundo político mexicano. A su edad, de pronto extrañó los reflectores, el micrófono y la adulación. Necesitaba volver a salir, a presentarse y decir algo, lo que fuera. Parece ser que tampoco tuvo a alguien que lo protegiera, un familiar y un amigo que no lo dejara sólo e indefenso ante las garras de los medios. Ayer leí las declaraciones de n hombre solo, que extrañaba el poder y los reflectores.
Segundo: Quién hizo la entrevista. Carmen Aristegui, una periodista reconocida y acreditada como honesta y en franca oposición a los gobiernos foxistas y calderonistas. Admiro a Arestegui, siempre la he considerado una mujer valiente con reportajes y entrevistas que van al fondo del problema. Sin embargo, en esta ocasión me sorprende la falta de ética periodística al realizar la entrevista a De la Madrid. El ex-presidente responde con monosílabos, con una dicción difícil de comprender. La periodista utiliza vilmente a un hombre de edad avanzada, que obviamente no estaba en su mejor momento, ni físico ni intelectual. De la Madrid contestó lo que Carmen Aristegui quiso. Puso palabras de ella en la boca del ex-mandatario. La transcripción de la entrevista que presentó el diario Reforma así parece:
CA: ¿De qué tamaño fue aquella partida secreta en relación a lo que usted ejerció? ¿Cinco veces, diez veces, cien veces?
CA: ¿Cómo abusó Salinas de esa partida secreta?, porque era mucho más grande que la que usted ejerció.
MM: Ampliamente.
CA: ¿De qué tamaño fue aquella partida secreta en relación a lo que usted ejerció? ¿Cinco veces, diez veces, cien veces?
MM: Por ahí
CA: ¿Cien veces?
MM: Sí
CA: ¿Y el dinero usado hacia dónde fue?
MM: Por ahí anda.
CA: Hace algunas semanas se armó el audioescándalo con Luis Téllez, porque se registró su voz que decía 'se robó la mitad de la cuenta secreta', ¿usted cree que se robó la mitad?
MM: Sí, es posible.
CA: ¿O completa?
MM: No
CA: ¿Pero la mitad sí?
MM: Sí
CA: ¿Cómo puede un Presidente robarse la mitad de la partida secreta?
MM: Pues porque es secreta.
CA: ¿Y sí lo hizo Salinas?
MM: Sí
CA: ¿El propio Salinas a través de sus hermanos?
MM: Es posible.
CA: En términos prácticos ¿cómo se usa la partida secreta?, ¿cómo está en el escritorio de un Presidente?, ¿y cómo un Presidente como Salinas se pueden robar la mitad de la partida secreta? ¿hacen cheques?
MM: Sí, y porque no había justificación de lo que se erogaba de esa partida. Por eso se llamaba secreta.
CA: De ahí la fortuna de Carlos Salinas
MM: Es posible.

En esta pequeñísima muestra de la entrevista, Carmen Arestegui pronuncia 148 palabras y De la Madrid responde sólo con 40. La respuesta más extensa del ex-mandatario es de sólo 19 palabras, ante una pregunta de 34. Aquí vale la pena preguntarse que tan ético es valerse de un adulto mayor para obtener una “noticia”. Me extraña de Carmen Aristegui, siempre la he considerado como una periodista capaz de hacer a un lado su ideología política para formar opinión entre sus seguidores. Entiendo que vivimos en un país deseoso de noticias. Tantos años viviendo sólo con la información gubernamental, de pronto se nos permite hablar de todo (o casi de todo), es como si a un niño que se le prohíben los dulces, de pronto lo sueltan en una heladería le decimos “prueba lo que quieras”. Tenemos que madurar como mexicanos, tanto los periodistas como los lectores. Ni creer todo lo que nos dicen, ni decir todo lo que creemos.
Tercero: Cuándo se dijo. En el momento de las próximas elecciones para diputados federales. La nota de Aristegui parece que fue hecha por encargo de Germán Martínez. ¿A quién le hace bien esta noticia? Obviamente el PRI sería el gran perdedor. Los últimos meses hemos vivido una lucha de declaraciones entre Germán Martínez y Beatriz Paredes; después de varios rauds, de golpes bajos, algunas caídas y levantadas, la pelea termina por decisión. Como gran referee, Carmen Arestegui levanta la mano de Germán y dice: “El ganadoooor de esta peleaaaaa, por decisión unánimeeeeeeeee…. El PAN!!!!!”
Conociendo la trayectoria de Carmen Aristegui no creo que ésta sea la mejor explicación. Nunca ha sido adepta al PAN y mucho menos a Germán Martínez. Lo más probable es que quiso ayudar a López Obrador. Cree que si derriba al PRI se quita un obstáculo de encima y ya no tendrá que meterse entre las patas de los dos grandes peleadores. Ahora si el PEJE tiene las puertas para irse contra un PAN dividido y medio maltrecho en su lucha contra el PRI. Ya le dio el toque de gracia al PRI, ahora si puede enfocar todas sus energías en contra de gobierno federal y del PAN.
Si bien es cierto que siempre hay que perseguir la noticia, también es cierto que no es ético valerse de personas que no están en la mejor disposición física y mental para hacer declaraciones. La entrevista está manipulada, tendenciosa.
Recuerdo que hace algunos años, cuando contendían por la gubernatura del estado Francisco Barrio y Fernando Baeza, transmitieron una entrevista a Don Francisco R. Almada. En esa época, el historiador y ex-gobernador chihuahuense tenía 90 años, la entrevista tuvo que ser transmitida con subtítulos, dado que ya se le entendía poco a Don Francisco. Al igual que el trabajo de Arestegui, se manipuló la entrevista y se le dio la interpretación que el momento político ameritaba.
De la misma forma en que se protege a los niños de los medios manipuladores, de igual forma debería de protegerse a los adultos mayores de esta desmedida avaricia de los medios rastreadores de la noticia. Algún día… algún día.